domingo, 22 de enero de 2012

El Otro Viento y Lobo Solitario

El otro viento y lobo solitario
Hace unos días intercambié unas palabras sobre la novela con el mismísimo Jon Snow, de la casa Stark, bueno… en realidad ese es el seudónimo del bloggero que capitanea el magnífico El Otro Viento. Entre otras cosas le comenté mi admiración por unos antiguos librojuegos llamados Lobo Solitario (lone wolf) y lo difícil y complejo que me fue hacerme con ellos cuando dejaron de editarse en castellano… No confundirlos con la magnífica colección de comics lobo solitario y compañía (lone wolf &cub) que fueron parte esencial para desarrollar, y darle las directrices apropiadas al jugador que iba a interpretar, el personaje de Man-Yurý y en menor medida el de Li-Wan.            http://elotroviento.blogspot.com/
Pues resulta que hacerme con estos librojuegos de Lobo solitario fue una auténtica pericia, recorrida de librerías, llamadas, etc… Y ahora que lo hablaba con el amigo Jon en su Otro viento me ha venido a la cabeza que esos librojuegos pudieron cambiar el rumbo de La Alianza de los tres soles; me explico:
Cuando comentamos entre los amigos la posibilidad de vovler a jugar arol, yo quedé encargado de desarrollar la campaña. Tenía claro que Runequest era mi reglamento… pero en un principio no tuve tan claro que Glorantha fuera mi mundo. Vale que con el tiempo (poco en realidad) y en cuanto empecé a profundizar en Glorantha, esta me enamoró, me cautivó por completo, pero antes de sumergirme en el mundo de Greg Stafford, el universo que planteaban los librjuegos de Lobo Solitario también me resultaba muy atrayente… y esto estuvo a punto de cambiarlo todo, ¿y si hubiese ideado y ambientado mi campaña no en Glorantha sino en Magnamund, el maravilloso mundo creado por Joe Dever para sus librojuegos? No sé en qué basé mi decisión para quedarme con Glorantha, pues hablamos de cinco/seis años atrás, sólo sé que en principio Magnamund me resultaba igual de atrayente y hubo un momento en el que la decisión estuvo al 50%... pero eso ya es pasado.
Pretérito pluscuamperfecto... lo hecho, hecho esta.