martes, 9 de julio de 2013

La ficha de personaje y algunos consejos para novatos.

Maneras de jugar a rol hay miles, tantas como directores y jugadores; "tics", lo mismo, cada uno tenemos los nuestros. Pero de todas las manías hay una en particular que me llama mucho la atención.
Y es que he jugado últimamente con jugadores neófitos, los he dirigido y he compartido grupo de personajes y normalmente veo algo en común en todos ellos.
Buscar refugio en la ficha de sus personajes.
Es lógico.
Me explico: la primera vez que alguien juega a rol pensará "¿dónde carajo está el tablero?". Pues claro, has crecido en un mundo dominado por el parchís y el ajedrez y de repente te dicen que vas a jugar a algo que tiene dados, pero que no tiene tablero y que las fichas no son lo que esperabas (rojas, amarillas, verdes y azules), sino unos papeles escritos con más o menos numeritos y alguna descripción salteada.
Esto es un shock para alguien que nunca ha jugado a algo tan abstracto.

Lo siguiente será mirar a sus amigos pensando lo raros que son. ¿Cómo se juega a esto? Luego empieza a entender que un juego de rol no es como la oca, que sí se tiran dados pero no para moverte por casillas que no existen. Poco a poco comprende que es una suerte de narración colectiva, es una obra de teatro sin guión, una lectura dramatizada.... y empieza a intervenir... a jugar usando la imaginación.
Pero claro, estamos acostumbrados a juegos con alguna referencia visual y aquí, en el rol, escasean. Por eso, y vuelvo al tema principal que quería comentar, muchos jugadores novatos se aferran a lo que tienen físicamente: sus fichas de personajes (sí, sí, a esos papeles escritos con más números que letras).

Al principio es costoso entender que todo el juego sucede en su imaginación, que es simplemente una narración y que todo lo demás (incluidas las tiradas de dados) son simplemente un mero apoyo. Entonces es cuando al intentar interpretar a sus personajes, algunos jugadores de rol se pueden olvidar de lo importante: lo que tienen en su cabeza.
Y se ponen a buscar como locos una solución en su ficha de personaje. Incluso cuando intentan que sus personajes hagan alguna acción cotidiana, tratan de buscar en qué parte de su ficha se incluye la habilidad necesaria. "¿Si no lo pone no lo puedo hacer?"
Pensamiento equivocado.
Mi consejo es "narra lo que quieres hacer, lo que haces, y si fuera necesario, entonces acude a tu ficha para resolver un conflicto o reforzar tu interpretación, pero no acudas a la ficha para buscar cómo salir de una situación."
Es muy típico al principio decir "tiro buscar" en lugar de "remuevo los papeles de encima de la mesa, a ver si encuentro la carta".
Tu personaje está en tu cabeza. Lo que está escrito en esa hoja de papel es sólo un recordatorio de cómo es, pero no de lo que puede hacer. Lo que puede hacer está escrito en la lógica de tu cerebro, está escrito en tu imaginación.
Por supuesto que hay sistemas que se dan más a ello, otros menos. Por ejemplo, llevo unas cuantas partidas jugando con unos amigos al "Apocalipse World" y el sistema de "movimientos" me resulta algo "diferente" a las meras habilidades como "Saltar". En ese caso, hasta yo mismo tengo que recurrir constantemente a la ficha para entender bien esos "movimientos".
Yo trato que en mis partidas, los jugadores narren como si fueran cuentacuentos, intento que se olviden de la ficha que tienen delante y que sólo acudan a ella cuando sea realmente necesario. Es una herramienta, sólo eso.



La foto corresponde precisamente a una partidita de Apocalypse World durante la celebración de las jornadas Pandacom en GeneraciónX